El cuerpo humano está compuesto por varias células que, en conjunto, promueven el buen funcionamiento del organismo. Al realizar análisis de sangre , por ejemplo, se presentan diferentes indicadores y es necesario entender cada ítem para evaluar los resultados. Uno de estos elementos son los eosinófilos, que respaldan el sistema inmunitario y están presentes en el plasma.
Pero ¿qué significa eso? Para entender más sobre el tema., ¡sigue leyendo!
¿Qué son los eosinófilos y para qué sirven?
Los eosinófilos son un tipo de glóbulo blanco, es decir, células de defensa de la sangre. Actúan sobre la respuesta del cuerpo, destruyendo sustancias extrañas y controlando la inflamación en el cuerpo. Así, están presentes en la alergia y en la lucha contra algunos parásitos e infecciones.
Aunque también se encuentran en el torrente sanguíneo, la mayoría de los eosinófilos están presentes en los tejidos del cuerpo. Suelen estar en menor número en el cuerpo que otros glóbulos blancos como los linfocitos, que actúan contra infecciones y tumores, por ejemplo.
El número normal de eosinófilos en sangre puede variar entre 100/µL y 500/µL, es decir, entre 100 y 500 unidades por mililitro de sangre. Si hay un gran aumento o disminución en estos números, puede haber complicaciones.
Eosinófilos altos: ¿es peligroso?
Cuando el recuento de eosinófilos en la sangre es alto, superior a 500/µL, este fenómeno se denomina eosinofilia .
El problema puede tener tres niveles de gravedad, que varían según la cantidad de células que se encuentren en la sangre:
Luz: 500 a 1500 eosinófilos/μL
Moderado: 1500 a 5000 eosinófilos/μL
Grave: más de 5000 eosinófilos/μL
En general, cuando el cuerpo muestra pequeñas variaciones en los niveles, el paciente no sufre efectos secundarios, y el aumento puede deberse a condiciones normales en algunos casos.
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