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Las sociedades mercantiles y sus funciones

Emprendedores, microempresarios, PYMEs, etc., son conceptos que están muy de moda y en boca de mucha gente en los actuales momentos de recesión mundial. Sin embargo, debemos aprender qué significan estos y otros términos si quieres comenzar tu negocio propio; y debes informarte del objeto social de la sociedad mercantil, para adaptarlo a la meta propuesta.

No solo debes conocerlos sino cumplir con ello, dependiendo del emprendimiento en el cual vas a desarrollar tus productos y sueños. Además, debes conocer en detalle cuáles son las sociedades empresariales, para que escojas cuál vas a crear; entendiendo todo lo que implica y cuáles serán tus responsabilidades y los beneficios que vas a obtener.

Para conformar cualquier sociedad mercantil, debes integrar varios elementos; como por ejemplo, tener claro cuántos socios conformarán el emprendimiento, o cuál capital será el necesario y cómo serán las responsabilidades de cada integrante en este negocio a iniciar, en un lapso de tiempo determinado para apostar a ganar; ganar en todo momento de la vida empresarial.

Sociedad mercantil y su importancia

Es importante recordar que para poder ser exitoso en el emprendimiento o en la conformación de la actividad económica, debemos trazar acuerdos, para que las partes lleguen a negociar de manera positiva teniendo claras metas, capital y productos o servicios. Determinando una sociedad mercantil mediante la cual la empresa se regirá durante el tiempo de vida productiva.

Para esto se deben hacer negociaciones específicas y sinceras cuando se haga el contrato, donde se plasmen derechos y obligaciones para todos los que formen parte de la gerencia de la empresa; así como los objetivos y beneficios a esperar en el proceso del desarrollo de la marca.

Tipos de sociedad disponibles a elegir

Las características antes mencionadas te permitirán elegir entre las siguientes opciones:

La Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL)

Se forma cuando los socios entienden qué cantidad aportará cada uno a la hora de la toma de decisiones con respecto al capital; estableciendo cuáles serán los fondos a invertir para tener suficiente capital. Por lo general, las pequeñas empresas toman esto como alternativa para realizar el proyecto.

Hay que reconocer que cada responsabilidad estará condicionada por el capital social; su formación no está limitada a cierto grupo de personas para funcionar, pues puede ser una sola persona el responsable de todo.

La Sociedad Anónima (SA)

Su conformación en cuanto a socios va a estar en concordancia al capital establecido como mínimo para cada accionista; teniendo en cuenta que este tipo de sociedad te aventaja para entrar en los mercados internacionales. Pero no deja de ser compleja la conformación administrativa de esta.

Emprendedor de Responsabilidad Limitada

El emprendedor queda con toda la responsabilidad que puede llegar a tener el emprendimiento. El capital lo determina el encargado del proyecto.

Sociedad Civil (SC)

Es una buena alternativa cuando no posees un capital; solo necesitas un grupo de personas con ganas de progresar con el proyecto en común. En donde la responsabilidad de todos los bienes obtenidos es compartida, pero limitada en cuanto a la autonomía.

Hemos mencionado las más conocidas sociedades mercantiles, pero han ido surgiendo otras con el paso del tiempo; debes conocer cada una, para que el éxito esté asegurado en tu emprendimiento o el del grupo. Cada posibilidad va a presentar ventajas y desventajas, pero debes ser equilibrado a la hora de decidir qué vas a conformar.

Un plan o proyecto debe tener como base no solo presentar uno o varios productos, sino del objeto social de la sociedad mercantil, para que conformes los que de verdad te llenan, no solo de sueños sino de metas reales que verás materializadas. Así que éxito en el proyecto…