Se espera que, en los próximos años, la producción global de plástico siga en aumento. En su página web, las Naciones Unidas señalan que, cada año, se producen más de 400.000 toneladas de plásticos. Actualmente, podemos clasificarlos en siete tipos, uno de los cuales es el PVC. Desde su sede física en Paterna (Valencia), la empresa Clever Spain® lleva más de veinticinco años distribuyendo por toda España y Portugal productos fabricados con policloruro de vinilo (paneles sanitarios, cortinas de lamas de PVC…), pero también bolsas de envasado al vacío —que incluyen en su composición polietileno— y vallas de plástico de polipropileno. Junto al policloruro de vinilo, el polipropileno —a menudo, abreviado como PP— se puede reciclar varias veces. De este modo, el impacto medioambiental se minimiza.
Por otra parte, las vallas de plástico presentan ciertas ventajas frente a las de metal. Al ser más ligeras, su almacenamiento y transporte es más sencillo. Su escaso peso también evita accidentes graves en caso de que la valla se caiga sobre alguna persona. Están disponibles en varios colores, no se oxidan (el plástico no se corroe en presencia del oxígeno del aire), son más económicas que las metálicas y, de entrada, ofrecen más durabilidad sin tanto mantenimiento. Además, al estar fabricadas con un material impermeable per se, se higienizan fácilmente (limpiar el plástico con agua y jabón es suficiente) y su reciclaje puede ahorrar más de una tonelada de emisiones de dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero por excelencia.
Vallas de plástico con patas giratorias en diversos colores.
Fuente: Clever Spain®, empresa especializada en fabricación de productos de plástico con fines industriales.
Delimitar el espacio en eventos con vallas de plástico
La palabra valla procede del latín, una lengua ya muerta en la que significa trinchera. Efectivamente, el objetivo de toda valla es delimitar el espacio, acotarlo y establecer una frontera. En muchas ocasiones (por ejemplo: en una obra), aparte de marcar el territorio donde se va a construir un edificio o donde se deben realizar unas reparaciones, las vallas sirven también para alertar a los viandantes y mantenerlos alejados de cualquier riesgo y/o peligro. Otras veces, sin embargo, no persiguen este objetivo de protección, sino que se instalan en el evento —ya sea un concierto, una sala de cine o una feria de libros— para separar colas o, ante una afluencia notable de personas, para ordenar el tráfico de gente. En tales contextos, las vallas ponen orden en el caos.
Algunos de los espacios físicos donde las podemos ver con más frecuencia son: los parques, donde el equipo de mantenimiento de jardines realiza su labor; en los centros comerciales; en las carreteras, para acotar la zona donde se van a realizar reparaciones; en las mismas aceras, donde a veces se instalan para mantener a la ciudadanía alejada de las áreas donde se han producido desprendimientos de fachada, etc.
Las vallas peatonales de plástico que Clever Spain® fabrica se limpian, además, fácilmente. Este es un punto fuerte bastante importante si tenemos en cuenta que muchas de estas vallas pasan buena parte de su vida útil a la intemperie, donde acumulan polvo. Asimismo, se instalan sin complicaciones y en su diseño incluyen unas patas giratorias que garantizan su estabilidad. Para cercar el perímetro deseado, basta con ubicarlas en torno al área que se quiere vallar y encajar los laterales de unas y otras entre sí.
Asimismo, como no están fabricadas en metal, no se abollan aunque reciban impactos fuertes. Esto rentabiliza la inversión, pues duran más tiempo y no requieren tanto mantenimiento: ni se desconchan por la oxidación ni pierden su forma aunque el viento las haya hecho caer al suelo o algo/alguien las haya golpeado. La gran variedad de colores disponibles (blanco, azul, verde, amarillo y naranja) hace que encajen en cualquier espacio, combinando a la perfección con el mobiliario. Además, están disponibles en dos medidas:
- 1260 x 1021 mm de largo y ancho;
- 1980 mm x 1021 mm, para quienes necesitan unas vallas más largas.
Revestimientos de PVC para suelos antideslizantes
En las obras, en los eventos y, sin ir tan lejos, en el mismo entorno de trabajo, es fundamental cumplir con unas medidas de seguridad mínimas. La Organización Mundial de la Salud afirma que todos los años se producen más de 37 millones de caídas que necesitan atención médica. De hecho, las caídas son la segunda causa de muerte más frecuente en todo el mundo dentro de los traumatismos involuntarios, es decir, dentro de las acciones, los movimientos y las actividades que nos podrían lesionar sin querer. Esta situación se agrava especialmente entre los mayores de sesenta años.Por todo ello, la OMS insiste en la «creación de entornos más seguros» y en la implementación de «estrategias preventivas» más eficientes. Aquí entran en juego las losetas de plástico que Clever Spain® fabrica y distribuye desde Paterna, un municipio de apenas 76.000 habitantes. Además de que se higienizan fácilmente (el PVC resiste incluso productos fungicidas y viricidas), el revestimiento para suelos con losetas de plástico está diseñado para lo siguiente:
- para que no se acumule el agua en las losetas;
- para que éstas resistan temperaturas de entre -20 ºC y +60 ºC;
- para que se puedan complementar con unas rampas que faciliten el acceso de carretillas elevadoras, en la industria, o de sillas de ruedas, en eventos como los que antes mencionábamos;
- para que se instalen fácilmente gracias a un sistema de machihembrado que hace que encajen entre sí a la perfección.
Ejemplo de loseta de PVC en tono marrón rojizo.
Fuente: web oficial de Clever Spain®.De esta manera, los espacios físicos cuyos suelos se revisten con estas losetas resultan más seguros para los trabajadores y viandantes en general. Además, son losetas antideslizantes que se pueden recortar a la medida requerida para que se ajusten lo máximo posible a aquellas zonas donde hay esquinas y columnas.Al igual que las vallas, están disponibles en varios colores: blanco, gris, azul, verde y marrón rojizo. También se encuentran en varias medidas. Se puede elegir entre losetas de 500 x 500 x 25 mm, losetas de estas dimensiones pero con un grosor doble de 50 mm y losetas de 1000 x 500 x 50 mm. En este último caso, sólo haría falta comprar dos losetas para cubrir un metro cuadrado.